EL FUEGO DEL MAR (SIGÜENZA PACHECO, MARÍA ENGRACIA)

EL VUELO (PÉREZ DEL POZO, PALOMA)

NADA IMPORTA NADA (SALVAGO, JAVIER (1950- ))

PRONOMBRES (CABALLERO MUÑOZ-REJA, ASUNCIÓN)

UN CLAVO NO SIEMPRE SACA OTRO CLAVO (VALERO SÁNCHEZ, ALICIA)
Sigue apuntándome con tu boca, aunque duela cada bala que se clava en el pecho sentenciando cada beso de embustero. . . Seguiré arriesgando la mía. Obsesionándome con tu saliva como única cura de cada una de las quemaduras que causa agarrarse a un clavo ardiendo. Toquemos madera. O ardamos con ella. Apúntame al pecho y senténciame, seguiré esperándote en otra vida. Para otro cuerpo a cuerpo, mientras haya camas que se empeñen en tenernos tan cerca. Siempre habrá guerra. La tuya, la mía la nuestra.CASA (BELLO SÁNCHEZ, JUAN)

LA SENDA HACIA LO DIAFÁNO (FERNANDEZ BERNALDO DE QUIROS,I)

MEMORIA DEL AGUA Y OTROS POEMAS . ANTOLOGÍA 1990-2002 (YOLANDA SOLER ONÍS)
«Norte y sur son apenas el final de una ruta para las aves de paso [...], y dos enclaves geográficos en la biografía de Yolanda Soler Onís: nació en Santander, en 1964, y actualmente reside en Las Palmas [...].» Supongo que escribí estas líneas en 1987 a esta fecha ya sin vigencia se refiere el adverbio «actualmente», pues las he encontrado manuscritas en unas cuartillas dentro de mi ejemplar de Sobre el ámbar, publicado en aquel año. Imagino que es el esbozo de una columna que escribí sobre la autora y que se publicó, si mis anotaciones no se equivocan, en el Diario de Avisos de Tenerife el día 9 de abril de 1987.MENYS I TOT (ESCOFFET COCA, EDUARD)

AS GALIÑAS DE VENTO (GRASS, GÜNTER)
o «poeta de circunstancias»¡ como el mesmo se define, móstrase nesta antoloxía como un xenio da palabra: transgresor, obxectivista e prosaico, irrenunciablemente seu e vangardista, renacendo no diálogo co seu tempoHECHO DE CRISTAL (TORIBIO GARCÍA, MANUEL / TORIBIO GARCÍA, MANUEL)

CUADERNO DE SAÌ GÒN (ESCRIBANO IBÁÑEZ, PABLO)

DE SENECTUTE (GONZÁLEZ QUESADA, ÁNGEL)

PARA ENFRENTAR BATALLAS QUE ME ALEJEN (HONTANARES MONTERO, MARÍA)

LÙAS DO DESERTO (FERNÁNDEZ MORGADE, JOSÉ RAMÓN)
Porque cada dor ten o seu sitio, e cada sitio o seu horror; porque nada aconteceu antes do ruído, pero o nada impávido segou as gargantas para escravizar ata o ruído das bombas.