DIOS TENÍA LA MISMA CONSISTENCIA QUE EL PATO DONALD (PÉREZ-PAREDES, ALEJANDRO)

GRAN DESCONCIERTO (ARGÜELLES ARGÜELLES, JOSÉ LUIS)
«José Luis Argüelles irrumpió a finales de los ochenta en el panorama poético y su aparición fue saludada como una acogedora sorpresa. Tardó casi veinte años en dar a imprenta su segundo poemario, que obtuvo el inmediato aplauso de los lectores y la crítica. El largo lapso abierto entre una y otra entrega da cuenta de su estricto concepto de exigencia, de esa convicción de que un autor debe pulir cada palabra antes de ponerse en primer plano. Podemos decir sin exagerar, y atendiendo a su doble condición de poeta y periodista, que sus libros son siempre una buena noticia. Dueño de una voz inconfundible y un estilo que bebe de las mejores aguas de la tradición sin desdeñar los vientos de la contemporaneidad, no ha dejado de explorar en su obra la desazón del hombre frente al tiempo, como tampoco ceja en su fidelidad a una ética que es parte indisoluble de su estética. La poesía de Argüelles se reparte en unos pocos títulos, pero es riquísima en su profundidad diáfana, en sus resonancias y matices. Leerlo es siempre un feliz hallazgo para todos, pero es además una necesidad primordial para quienes ya sabemos que sus versos, hablen de lo que hablen, van a hablar siempre de, y por, nosotros.» Miguel Barrero.LAS LÁGRIMAS DE CHET BAKER CAEN A PISCINAS DORADAS (GUISADO SANTOS, ABEL)

SONATA DEL CLARO DE LUNA (RITSOS, YANNIS)
Ritsos, una de las más grandes voces de la lírica europea, creó una serie de monólogos de excepcional belleza en los que se transmite el pathos de la tragedia griega. Con la Sonata de claro de luna, considerada una de las obras maestras del poeta griego, continuamos la publicación de estos soliloquios dramáticos en versión de Selma Ancira.NO HAY QUE VOLVER (IZQUIERDO, LUIS)
A lo largo de su vida, Luis Izquierdo urdió una obra poética genuina y rigurosa, deslindada de corrientes y modas, que se cuenta entre las aportaciones más brillantes a la poesía española del último tercio del siglo XX. En No hay que volver se dan cita, con un dominio pleno del oficio y a través del filtro apasionado de su inteligencia, todas sus obsesiones. Este volumen constituye, de algún modo, un lento viaje por los escenarios de la memoria del poeta y de la literatura del siglo XX, un diálogo con Brodsky, Gabriel Ferrater o Kafka, sin olvidar, como es habitual en su obra, un saludo a artes paralelas como la pintura -Hopper o Paul Klee- o el cine, esa ventana en fuga abierta sobre el muro de la posguerra. La guerra civil o el ejercicio de la docencia conforman asimismo las líneas de identidad del libro, en cuyos poemas es decisiva la mirada que, entre el humor y la reflexión crítica, registra la fugacidad indeleble de la vida, provisional y solo recuperable en la atención acendrada de los versos.AL BERTO ANTOLOGIA (BERTO, AL)

LAS ESFERAS ANIMALES (SOWIESKI)

ARDEN LAS PÉRDIDAS (GAMONEDA, ANTONIO)
Poeta personalísimo, Antonio Gamoneda ha ido demostrando en cada libro su propósito de adentrarse en territorios que bordean los límites de la experiencia, que se sitúan en esa zona sólo inteligible desde el lenguaje poético, capaz de convertir los enigmas en realidades comprensibles. Los amantes de la poesía recordarán títulos como Edad (Premio Nacional de Poesía 1988)o Libro del frío (nominado para el Premio Europa 1993), que supusieron un reconocimiento a su voz rigurosa, de una ascética y profunda belleza. Con Arden las pérdidas, su nuevo libro, Gamoneda acentúa su tono elegiaco, pero desde una interpretación profunda y esencial de lo que supone el paso del tiempo y el recuerdo, y sus poemas aportan nuevas aristas a la investigación en marcha que representa su trayectoria creativa. Cabe leer Arden las pérdidas como un relato refluyente de lo que ya no es (la luz de la infancia, el amor, la ira y los rostros del pasado...), de lo perdido y olvidado que, sin embargo, aún arde y se afirma luminoso y cruel en la inminencia de su desaparición. El aparente hermetismo del relato se abrirá con sólo advertir que los símbolos son ?fueron?, simultáneamente, realidades. La visión de lo perdido y olvidado es también conciencia existencial, conciencia del tránsito soportado para ir de la inexistencia a la inexistencia. Ya en la «claridad sin descanso» de la vejez, es dado contemplar la gran oquedad, conocer el error en que, incomprensiblemente, «descansa nuestro corazón».NO AMANECE EL CANTOR (VALENTE, JOSÉ ÁNGEL)
En realidad este libro en prosa poética, el más reciente de José Angel Valente, podría clasificarse de elegíaco. La experiencia extrema de, paradójicamente, llenar de vacío, de ausencia, un espacio escrito ha conducido a Valente, con toda probabilidad, a la necesidad de someter el lenguaje a una violencia también extrema que inevitablemente conduce a su disolución o al menos a los confines de lo nombrable.Desde ese lugar informe, desde el centro mismo del lenguaje, brotan, como de la naturaleza o del espacio anterior a la conciencia, los ecos de aquel conocimiento que se adquirió en la desolación y en el naufragio de la memoria. No la palabra, tampoco el silencio. El lenguaje se disuelve puesto que no hay sujeto alguno que lo sostenga. No amanecerá el cantor, pero el canto ya presagia la aurora. Transparencia absoluta de la proximidad.SUELO Y CIELO (ESCOFFET, EDUARD / ESCOFFET, EDUARD)

COSAS (DOBRY, EDGARDO)
Cosas constituye sin duda una de las propuestas literarias más contundentes, audaces y estimulantes de nuestros días. Tras El lago de los botes, Edgardo Dobry ahonda en su proyecto poético con intensidad y riesgo. Sin abandonar la voz consolidada hasta ahora, se atreve a enfrentarse a una concepción poemática radicalmente distinta. Aquí los poemas se concentran hasta lo esencial para hablar de la transición entre lo material y lo inmaterial, explorar el espacio de la memoria donde se cruzan los vivos y los muertos, donde lo material ilumina o ensombrece el ámbito del símbolo y donde los sentidos -o los flecos de sentido- modulan un croquis profundo y provisorio del tiempo. Cosas constituye sin duda una de las propuestas literarias más contundentes, audaces y estimulantes de nuestros días.TESSEL·LES (VALERO HERRERA, ISABEL DEL PILAR)
El quotidià forma la trencadissa del temps, que és casa meva. Tessel·les multiformes, cromàtiques, contigües i en línia recta, tot ho delimiten. Entonen lletanies. Es projecten en l'aire. El record tremola en la intersecció on la màgia esclata, mentre el sol degoteja en la nuesa original que transita l'herba. Tant se val si res no se celebra. Sempre hi ha una mènada amb un càntir ple d'aigua celeste i vibra el món sobtat i renascut. Els pensaments fan travesses. Caminen, lents i imprecisos. Enrajolen cromatismes en mapamundis sense ruta, on reguers de tinta prenen volada més enllà del que són; a prop del que significa el ris de les onades o l'olor de prunes que encatifen la terra. Els versos dansen, isolats. Amb el temps, amb la mandra. Amarats d'aromes que s'enganxen.RENILLS DE CAVALL NEGRE (MAS CRAVIOTTO, XAVIER)
Aquest poemari, en paraules de l'autor, és «el so obert d'un renill fosc que ofeguem, un bram furient de l'animal que portem dins i que s'escola per les escletxes indefenses de la carn, encara bruta».TEXTOS POÉTICOS (1929-2005) (MUÑOZ ROJAS, J. A.)
José Antonio Muñoz Rojas (Antequera, Málaga, 1909) puede ubicarse, en palabras de Luis Cernuda, en esa tercera generación que, «sin tiempo aún para afirmarse», había comenzado a surgir poco antes de 1936. Acertaba así Cernuda, con su fino sentido crítico, a establecer los límites generacionales de la poesía española de la primera mitad del siglo XX, sobre todo en lo que se refiere a esa discutida generación que sigue a la suya. Naturaleza frente a palabra, la " pasión de/por la tierra " , el valor de lo próximo y de la contemplación, lo inefable de la experiencia, la conciencia de la eternidad, son los pilares de la poética de José Antonio Muñoz Rojas. La poesía como contemplación, como oficio de contemplar, previo a la palabra, es el rasgo destacado de su poesía: la contemplación se revela como mecanismo de impregnación del ser, mediante el cual el hombre se hace permeable a las huellas del mundo. Esta edición recoge textos, tanto en verso como en prosa, de todos sus libros poéticos, e incluye dos poemas inéditos, escritos en marzo de 1964.CANCIÓN DE CUNA Y OTROS POEMAS (AUDEN, W.H.)
La selección de los mejores poemas de W.H. Auden, uno de los más grandes poetas del siglo XX. Muchos consideran a W.H. Auden el mejor poeta inglés del siglo XX. Su obra, caracterizada por una amplia y arriesgada paleta de preocupaciones morales y destrezas formales, conforma uno de los testimonios más lúcidos, implacables y memorables de su época. La poesía de Auden ha sido, además, una de las más influyentes y rompedoras, un influjo que no ha hecho más que agrandarse con el paso del tiempo. Eduardo Iriarte ha llevado a cabo en esta edición, con excelente criterio e impecable oído, una selección cronológica de los mejores poemas de Auden cuya lectura, hoy como ayer, supone una de las experiencias más iluminadoras y enriquecedoras que nos puede brindar la poesía universal. Reseña:«El espíritu más grande del siglo XX.»Jospeh Brodsky