Han pasado diez años del asesinato de Iqbal. Sus amigas Fátima y María han tomado caminos en principio muy diferentes: una emigra a , donde trabaja como asistenta y donde nunca llega a sentirse acogida; otra se queda en y continúa con la lucha por los derechos infantiles que emprendió Iqbal, enfrentándose a problemas de todo tipo. Su sigue en pie a pesar de la distancia y del tiempo, al igual que sus ganas de cambiar el mundo. ¿Conseguirán terminar con la injusticia que las rodea?