Ciudad del Vaticano, 21 de junio de 2015 (Vis).-El Papa Francisco empezó su visita a Turín, en ocasión de la ostensión extraordinaria de la Síndone y del bicentenario del nacimiento de san Juan Bosco, encontrando en la Plaza Real, a las 8,30, a los representantes del mundo del trabajo, después de un vuelo de una hora desde Roma y de ser recibido en el aeropuerto de la capital piamontesa por las autoridades locales religiosas y civiles.
»Mi visita a Turín comienza con vosotros -dijo a las decenas de miles de personas que le esperaban desde primeras horas de la mañana en la Plaza- Y en primer lugar quiero expresar mi cercanía a los jóvenes desempleados.. a los precarios, pero también a los empresarios, a los artesanos y a todos los trabajadores de los diferentes sectores, en particular a los que más les cuesta salir adelante».
»El trabajo no es necesario solo para la economía, sino para la persona, para su dignidad, su ciudadanía e inclusión social» , señaló Francisco recordando que históricamente Turín había sido un polo de atracción laboral pero hoy está también fuertemente afectada por la crisis. »El trabajo falta, han aumentado las desigualdades económicas y sociales, muchas personas son pobres y tienen problemas con la vivienda, la salud, la educación y otros bienes básicos. La inmigración aumenta la competencia, pero los inmigrantes no son culpables porque son víctimas de la falta de equidad, de esta economía que descarta a las personas y de las guerras. Dan ganas de llorar viendo lo que está sucediendo estos días, cuando tantos seres humanos son tratados como mercancías».
Después el Pontífice invitó a todos a reiterar una serie de noes: no a la economía del descarte »que quiere que nos resignemos a la exclusión de las personas que viven en la pobreza absoluta…Se excluyen los niños (tasa de natalidad 0), se excluye a los ancianos y ahora se excluyen los jóvenes (más del 40% de jóvenes en paro. Lo que no produce se excluye a la manera del «usar y tirar». Otro no, es para la idolatría del dinero, »que empuja a entrar a toda costa en el número de los pocos que, a pesar de la crisis, se enriquecen sin tener en cuenta a los tantos que se empobrecen, a veces hasta pasar hambre». El tercer no del Papa es a la corrupción »que está tan extendida que parece ser una actitud, un comportamiento normal. Pero no con palabras, con hechos. «No» a la colusión con la mafia, a los fraudes, a los sobornos, a todo eso. Y solo así, uniendo nuestras fuerzas -subrayó- podemos decir «no» a la desigualdad que genera violencia. Don Bosco nos enseña que el mejor método es el preventivor: también el conflicto social debe ser prevenido, y esto se consigue con la justicia».
El Pontífice afirmó que ante este estado de cosas »no se puede simplemente esperar a la «recuperación». El trabajo es fundamental – se afirma desde el principio en la Constitución italiana – y es necesario que la sociedad entera y todos sus componentes colaboren para que haya trabajo para todos y sea un trabajo digno del hombre y de la mujer. Esto requiere un modelo económico que no está organizado en función del capital y de la producción, sino del bien común. Y hablando de las mujeres, sus derechos deben ser protegidos con fuerza, porque las mujeres, que llevan el mayor peso en el cuidado de la casa, los niños y los ancianos, están todavía discriminadas, también en el trabajo».

»Hoy me gustaría añadir mi voz a la de muchos trabajadores y empresarios que piden la aplicación de un «pacto social y generacional»… Poner a disposición datos y recursos, desde la perspectiva de «trabajar juntos», es un requisito previo para superar la difícil situación actual y construir una identidad nueva y adecuada a los tiempos y necesidades del territorio. Ha llegado el momento de reactivar la solidaridad entre las generaciones, de recuperar la confianza entre los jóvenes y los adultos. Estas son algunas de las principales cosas que quería deciros -terminó- Añado una palabra que no quiere ser retórica: «coraje». No significa: paciencia, resignaos, sino todo lo contrario: ¡atreveos, sed audaces, sed creativos, sed artesanos del futuro! Por esto rezo y os acompaño con todo mi corazón».