LÍNEA ABIERTA (FERMOSELLE PATERNA, MARÍA DEL CARMEN)

UN ÁRBOL DE OTRO MUNDO . EN HOMENAJE A ANTONIO GAMONEDA (CLARION, JEANNETTE L.COMP.)
Con motivo de los 80 años de Antonio Gamoneda, Vaso Roto Ediciones le dedica el presente volumen reuniendo voces de diferentes partes del mundo. Se optó por incluir 52 autores por ser este número representativo de los años que duraba cada Era o Sol en la mitología del México antiguo. Así, como una desintegración de la luz, la palabra de este poeta viene a renovar el lenguaje y la manera de entender la raíz.DEL HOGAR Y SUS MUDANZAS (MORALES ORTIZ, GRACIA)

LAS HISTORIAS PROHIBIDAS DE PULGARCITO (ROQUE DALTON)
Hay dos cosas que son ciertas aquí, ahora y siempre. La primera es que la historia la oficial, la de mayúsculas reverenciales la escriben los ganadores. La segunda es que esa historia no soporta el sentido del humor ni las paradojas, es decir las verdades a secas. Basta con que brinque un dato ignorado por los redactores de turno, las palabras inocentes de alguien que recuerde su infancia, un recorte amarillento, para que la Historia se convierta en caricatura de sí misma y los próceres, mártires y grandes gestas sean materia de guiñol.EL PRIVILEGIO DE LA LUZ (CARRIÓN NAVARRO, PABLO)

HAY UN SITIO DETRÁS DE LOS INCENDIOS (JESÚS MONTOYA (TOVAR, VENEZUELA, 21-12-1993))

LLÀGRIMES DE DANSA (RUIZ PÉREZ, BEATRIZ)

UNA DÁDIVA SUYA (PILAR TELLO BERDÚN)

EL HACHA DE PLATA (VEYRAT RIGAT, MIGUEL)

CUALQUIER ABISMO SE PARECE AL ÚTERO (ABRIL MEDINA)
Es su poesía un grito, un balbuceo hacia lo otro, contra lo otro, un grito y un balbuceo que desde luego no obvian el compromiso, esa especie de bestia negra, de personal peludo y mefistotélico de la poesía contemporánea. Hoy más que nunca creo, con Abril, en el valor del compromiso personal, en el valor crítico y vocacionalmente cimarrón de la poesía: no es que confiera a este valor prerrogativa alguna en la transformación inmediata de la realidad, pues ya se sabe de la crónica decrepitud social de la poesía, y no digamos de su manifiesta incapacidad para transformar incluso al propio hacedor de versos, pero a pesar de ello el poeta está obligado a reflexionar sobre su propio mundo, sobre sus trampas, sobre sus miserias, también sobre sus esperanzas, y todo ha de hacerlo con rigor, sin mala conciencia, sabiendo que la materia poética, que puede y debe revelar humanamente a Dios, que puede mostrarnos nuestra miseria frente al tiempo, que puede indagar y reflexionar en los más oscuros vericuetos del pensamiento, no tiene por qué ser ajena al horror y a la miseria temporal y humana, a la esperanza de un futuro otro, de un futuro más vivible desde lo humano, desde la dignidad de lo humano para ser un poco más preciso.TERRITORIO PARA EL FUEGO (CELLINO, JAVIER G.)

YO CONTABA ESTRELLAS (GARCÍA ALONSO, AGUSTÍN)

CONTEXTO DE LAS REALES FIESTAS QUE SE HICIERON EN EL PALACIO DEL BUEN RETIRO (CARO DE MALLÉN, ANA)

ESA FALACIA QUE SE DESANGRA IMPUNE: ANTOLOGÍA 1990-2002 (PAULA NOGALES)
Para la autora, Paula Nogales Romero, es ésta una oportunidad de decir a los lectores que la han seguido, y a los que la lean por primera vez, aquí estoy con todos mis registros y mis versos, aquellos ya lejanos que merecieron el formato venerable del libro impreso y aquellos otros que quedaron esperando mejor oportunidad, o éstos más recientes y cercanos al estado personal y de creación que, sin embargo, reventaban de silencio entre los folios, en encuadernación casera, agostándose perplejos ante la tardanza de su salida al mundo.LOS DONES DE LA LUZ (CORTIJO RODRÍGUEZ, MANUEL)
Hay tres aspectos que nos parecen fundamentales en el poemario: la luz, la búsqueda de la identidad y la metapoesía. Un procedimiento y dos temas que se encuentran íntimamente vinculados. Si comparamos el tratamiento de los mismos temas a lo largo de la literatura, observamos que el poeta toma una actitud contestataria frente a la tradición y ante la vida. Los dones de la luz pertenece a lo que podemos considerar como una segunda fase en la trayectoria poética de Manuel Cortijo. En ella propicia la reflexión metapoética. Los poemas tienen niveles discursivos paralelos. En el primero, se trata de lo que habitualmente entendemos por poema. En el segundo, que discurre paralelamente al primero, y entremezclado con él, el poema reflexiona sobre su propia naturaleza al mismo tiempo que el poeta se cuestiona su identidad. No puede haber metapoesía si primero no hay poesía, es decir, si las cuestiones reflexivas no están interiorizadas, si no responden a una experiencia personal