Jose, el gitano guitarrista del instituto, recibió una invitación para opinar en un programa de televisión.
Lo primero que hay que decir sobre la humildad es que no se trata de apocamiento, o, como diría Clive Lewis, no se tata de hombres inteligentes intentando creer que son tontos y mujeres bellas haciendo ímprobos esfuerzos por creerse feas. La humildad -Santa Teresa dixit- es la verdad. Un hombre no es soberbio por el hecho de considerarse el mejor de su círculo social (si en verdad lo es). Es más, puede ser un gran humilde si está convencido de su superioridad y, a renglón seguido, deja de pensar en ello.