Cuando se le preguntaba a san Francisco de Sales donde había encontrado a Dios, decía allí donde me deje a mi mismo; y allí donde me encontré a mi mismo, perdí a Dios.
Cuando se le preguntaba a san Francisco de Sales donde había encontrado a Dios, decía allí donde me deje a mi mismo; y allí donde me encontré a mi mismo, perdí a Dios.